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La heroína es un opioide altamente adictivo que suele venderse de forma ilegal. A menudo aparece en polvo, pero su aspecto puede variar. Entonces, ¿qué aspecto tiene la heroína?
La heroína se produce a partir de la morfina derivada de la amapola. Puede presentarse como polvo blanco, beige o marrón, o como una sustancia oscura y pegajosa conocida como heroína de alquitrán negro. Ningún aspecto indica pureza o seguridad, y cualquier forma puede contener sustancias desconocidas.
¿Qué aspecto puede tener, cuáles son sus efectos y cómo afecta a las personas?
En este artículo explicaremos sus posibles presentaciones y efectos, además de compartir historias de personas afectadas y opciones de tratamiento.
La heroína es un opioide elaborado a partir de la morfina derivada de la amapola. La sustancia que circula puede proceder de distintas regiones y su composición varía ampliamente.
En Estados Unidos se han encontrado distintas presentaciones, entre ellas polvo blanco o marrón y heroína de alquitrán negro, más frecuente históricamente en el oeste del país. Esta última puede parecer carbón o alquitrán y tener un color entre marrón oscuro y negro.
La codeína y la morfina tienen usos médicos cuando son recetadas y supervisadas para tratar el dolor. La heroína no tiene un uso médico aprobado en Estados Unidos y conlleva un alto riesgo de adicción y sobredosis.
La heroína puede provocar una sobredosis, y las variaciones de potencia y los adulterantes aumentan el riesgo. Según la cifra histórica citada en el artículo, los CDC estimaron más de 10,500 muertes por sobredosis de heroína en 2014, más de cuatro veces la cantidad de 2002. Las sustancias vendidas como heroína también pueden contener opioides sintéticos muy potentes u otros compuestos que no pueden detectarse a simple vista.

El consumo prolongado de heroína puede producir cambios físicos y químicos en el cerebro y afectar la sustancia blanca.
Estos cambios pueden influir en la conducta, la respuesta al estrés y la toma de decisiones. Con el tiempo puede desarrollarse tolerancia, lo que aumenta el riesgo de consumir cantidades mayores y sufrir una sobredosis.
Los síntomas de abstinencia pueden comenzar pocas horas después del último consumo, lo que refleja una fuerte dependencia. La potencia y la composición son impredecibles; no existe una cantidad segura de heroína ilícita y cualquier consumo puede provocar una sobredosis. La abstinencia y el tratamiento deben abordarse con apoyo médico.
Puede presentarse como un polvo fino blanco, gris rosado, beige, marrón o negro, y también como una sustancia oscura y pegajosa. El color puede deberse al procesamiento o a sustancias añadidas. No es posible identificar el contenido, la potencia ni la presencia de fentanilo por el aspecto.
Los adulterantes y partículas insolubles pueden causar infecciones y daños graves. La inyección también puede lesionar vasos sanguíneos y afectar los pulmones, los riñones, el cerebro u otros órganos.
El consumo prolongado puede afectar la salud de muchas maneras, pero la apariencia de una persona no permite diagnosticar consumo ni adicción. Las siguientes imágenes acompañan historias personales de recuperación y deben verse sin juicios ni estigma:

Fuente: Springboard Recovery
Melissa Lee Matos contó que despertó el 1 de marzo de 2016 después de perder tres días durante un episodio grave de pérdida de conciencia relacionado con el consumo de heroína, Xanax y Seroquel.
Aunque en ese momento estaba inscrita en tratamiento ambulatorio, Melissa reconoció que no estaba participando con honestidad y que se sentía perdida y asustada. También describió pensamientos de que la muerte era la única forma de terminar con su sufrimiento.
Finalmente encontró el valor para llamar a su madre y decirle que no estaba sobria, que no estaba participando realmente en el tratamiento y que su adicción había empeorado. «Esa decisión, esa honestidad, esa petición de ayuda... me salvó la vida», cuenta Melissa.

Fuente: Springboard Recovery
Dejah vivió con una adicción entre los 17 y los 22 años. Según su relato, comenzó con analgésicos recetados y después pasó a la heroína y, finalmente, a la metanfetamina.

Describió uno de sus momentos más difíciles durante una visita a su abuelo: «Empecé a llorar cuando le dije que lo amaba». «Me dijo que lo estaba lastimando», contó Dejah. Luego corrió al baño, cerró la puerta y rezó.
Dijo: «Dios, si eres real, de verdad necesito que me ayudes».
Dejah interpretó lo ocurrido después como una respuesta a su oración. Dos horas más tarde fue detenida por cargos pendientes y pasó las siguientes semanas en una cárcel del condado mientras atravesaba abstinencia. La abstinencia de opioides debe recibir evaluación y apoyo médico; la detención no sustituye un tratamiento.
Existen tratamientos basados en evidencia para el trastorno por consumo de opioides:
Las terapias conductuales pueden ayudar a cambiar patrones, responder a los impulsos y prevenir recaídas. Otras actividades, como el arte, la música, la meditación, la relajación o el yoga, pueden complementar un plan individual. El tratamiento suele ser más eficaz cuando combina apoyo conductual con medicamentos aprobados y atención médica.
Medicamentos como la buprenorfina, la metadona o la naltrexona pueden formar parte de un tratamiento eficaz cuando son indicados y supervisados por profesionales calificados, junto con apoyo conductual y otros servicios basados en evidencia.
Narcóticos Anónimos, conocido como NA, es una organización sin fines de lucro que ofrece grupos de apoyo entre pares para personas con problemas de consumo de sustancias. Sus integrantes se brindan apoyo mutuo, aunque estos grupos no reemplazan el tratamiento médico o psicológico cuando es necesario.
La heroína es un opioide altamente adictivo y el trastorno por consumo puede ser difícil de superar sin apoyo profesional. La recuperación es posible y no es necesario afrontarla a solas.
Hay tratamientos eficaces y servicios que pueden ayudar de manera segura. Como complemento de la atención profesional, puedes usar una aplicación de sobriedad como I Am Sober y contar con una red de apoyo adecuada. Si tú o alguien cercano tiene un problema con la heroína, comunícate cuanto antes con un profesional. Ante una posible sobredosis, llama de inmediato a los servicios de emergencia de tu localidad.
I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.