I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.
Durante la rehabilitación puedes permanecer alejado de muchas influencias externas, pero al regresar a la vida cotidiana necesitas aprender a mantenerte sobrio en situaciones sociales. En algún momento quizá quieras asistir a una boda, una graduación o un cumpleaños que se sienta arriesgado. ¿Cómo puedes prepararte?
La clave es planificar con anticipación. Piensa en los posibles desencadenantes, decide cuánto tiempo permanecerás y prepara una forma segura de salir. La confianza en tu progreso es valiosa, pero no sustituye un plan concreto.
Tener transporte propio puede ayudarte a mantenerte sobrio en un evento social, siempre que estés completamente sobrio y sea seguro conducir. También puedes programar un taxi o acordar que una persona de confianza te recoja. Estas opciones ofrecen 2 ventajas inmediatas.
Puedes irte cuando quieras. Si dependes de un viaje compartido o del transporte público, quizá no puedas salir de inmediato. Si empiezas a sentirte incómodo, necesitas una opción segura para marcharte.
Tienes una respuesta sencilla para no beber. No tienes que compartir tu historia si no quieres: puedes decir que conducirás o que ya organizaste el transporte y prefieres mantenerte sobrio.
Esto conduce al siguiente punto.
¿Quieres decirles a otras personas que estás sobrio? Para algunas, la sobriedad es motivo de orgullo y una oportunidad para buscar apoyo. Para otras, es un proceso privado. Decide con anticipación qué prefieres y ensaya algunas respuestas. Si conoces la lista de invitados, piensa cómo te sentirías si supieran que no bebes. Si te resulta cómodo hablar del tema, también puedes preparar cuánto deseas contar.
Si prefieres mantenerlo en privado, prepara respuestas breves para preguntas como “¿por qué no bebes?” o “¿te traigo algo de beber?”.
Estas son algunas respuestas que puedes usar:
Mañana tengo que empezar temprano.
Estoy cuidando mi alimentación.
Esta noche conduzco yo.
No me apetece beber, pero gracias.
En un restaurante también puedes pedir directamente el menú de bebidas sin alcohol o decir: “Por ahora tomaré una bebida gaseosa, gracias”. No debes justificar tu decisión ni exponerte a una conversación sobre alcohol si eso te incomoda.
Decide a qué hora llegarás y cuánto tiempo permanecerás. Si el evento cambia de lugar, piensa de antemano cómo responderás. Si el nuevo plan interfiere con tu hora de salida, puedes no ir. Si crees que te pondrá en riesgo de recaída, no vayas. No necesitas demostrar nada: proteger tu recuperación es suficiente motivo.
Una forma de reducir ofrecimientos de alcohol es conseguir pronto una bebida sin alcohol. En una boda, pide algo sin alcohol en el bar; en un restaurante, ordena una bebida que disfrutes. Si ya tienes algo en la mano, es menos probable que alguien insista en traerte otra bebida.
Si vas a una casa donde quizá no haya opciones sin alcohol, lleva la tuya. Puede ser agua con gas, refresco, café descafeinado u otra bebida que sea cómoda para ti. Evita depender de bebidas energéticas o mucha cafeína si pueden aumentar tu ansiedad o convertirse en otro problema.
Muchas personas beben para darse “valor líquido”. El alcohol reduce las inhibiciones y puede hacerlas sentir cómodas en el momento. Como lo expresó una persona : “Cuando alguien bebe un martini, se marea un poco; si yo bebo uno, por primera vez en mi vida el mundo cobra sentido”. En un evento social, busca esa otra actividad que te ayude a sentirte presente. Puedes bailar, disfrutar la comida o conversar con una amistad. Acércate a la actividad, la persona o el espacio que te permita relajarte. No es tu boda y no tienes que hablar con todo el mundo. Si no encuentras un lugar donde sentirte seguro, utiliza tu plan de salida.
A veces entras en un lugar y notas enseguida que el ambiente está tenso. Con el tiempo, al haber superado la fase de abstinencia aguda, puedes aprender a reconocer mejor tus propias señales de incomodidad o impulso. Si notas que aumenta la tentación de beber, vete.
No necesitas demostrar que el riesgo era real. Si empiezas a sentirte incómodo, utiliza tu salida. Si no puedes conducir de forma segura, llama a un Uber, Lyft o taxi, o pídele a una persona de confianza que te recoja.
Escucha tus emociones y toma en serio las señales que te indican que necesitas apoyo o distancia.
Esta estrategia no funciona para todo el mundo, pero a algunas personas les ayuda observar cómo cambia el ambiente cuando otras beben. Puedes notar de manera objetiva los efectos del alcohol sin etiquetar ni juzgar a nadie. Si observar el consumo aumenta tus impulsos, aléjate y usa otra estrategia.
Si una situación social se vuelve difícil, comunícate con una persona de confianza o con tu comunidad de apoyo. Puedes enviar un mensaje privado, llamar a alguien o participar en una comunidad de sobriedad en línea. Protege la privacidad de las demás personas y no publiques imágenes del evento sin su consentimiento.
También puedes abrir I Am Sober para revisar tu progreso, tus compromisos y las razones por las que decidiste mantenerte sobrio. Escribir en un diario lo que ocurre a tu alrededor puede ayudarte a identificar tus emociones y expresar tus pensamientos con claridad.
El consumo de alcohol está muy integrado en muchas culturas, por lo que aprender a socializar sin beber puede sentirse extraño al principio. Aun así, existen muchas actividades y formas más saludables de conectar con otras personas sin depender del alcohol.
I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.