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No existe una ciencia exacta para tratar los trastornos de adicción. Algunas personas avanzan un día a la vez; otras hablan de lo que sienten. Algunas prueban medicamentos de sustitución y placebos. Otras promueven los psicodélicos para reiniciar el cerebro. Es evidente que existen muchos caminos hacia la recuperación.
Esto también puede generar confusión sobre qué método te conviene. Cada enfoque responde a creencias y necesidades individuales distintas. Si eres católico y buscas orientación, o tienes una predisposición genética al alcoholismo, existen especialistas para ambas situaciones, y la ayuda profesional siempre es una buena opción.
Muchos centros de tratamiento ofrecen programas de entre 30 y 90 días. Aunque son excelentes para ayudar con la desintoxicación y enseñar las habilidades necesarias para salir adelante, resulta difícil imaginar que un solo programa de 90 días proporcione una cura para toda la vida. Por eso, muchas personas en recuperación vuelven ocasionalmente a rehabilitación aunque no hayan tenido una recaída. Otras buscan apoyo adicional en su vida cotidiana. Ahí es donde intervienen los consejeros en adicción a las drogas. El problema es que quizá no sepas si necesitas un consejero profesional en consumo de sustancias, un terapeuta u otro tipo de ayuda. Para aclarar las diferencias, veamos qué distingue a estas profesiones y qué debes buscar en un consejero en adicciones.
Los consejeros suelen trabajar en centros de rehabilitación, prisiones e instituciones médicas. Los requisitos varían entre estados, pero en la mayoría de los casos un consejero con licencia debe tener una maestría en trabajo social o psicología y, con frecuencia, un doctorado. También debe completar horas de práctica antes de obtener la certificación como consejero en consumo de sustancias. Aunque la cantidad varía según el estado, no es inusual exigir 3.000 horas, el equivalente a dos años de experiencia en el campo.
Los consejeros pueden ofrecer muchos tipos de tratamiento según su nivel de acreditación, que explicaremos más adelante. Pueden organizar y dirigir sesiones de terapia grupal con otras personas que enfrentan el mismo problema, crear grupos de conversación y ofrecer orientación o mediación durante la reunión. Los consejeros en adicciones con licencia también pueden brindar asesoramiento individual en una consulta privada para ayudar a controlar los deseos de consumir y los desencadenantes.
El nivel de atención también varía mucho según el tipo de consejero, pero, en términos generales, se aborda el problema de forma directa. Otros profesionales, como los terapeutas, pueden explorar tu infancia y tu pasado para ayudarte a controlar el problema actual. Los consejeros se centran en la situación inmediata y en lo que puedes hacer hoy para mantener la sobriedad mañana.
Un consejero certificado en alcohol y drogas, o CADC, se diferencia de un consejero clínico en alcohol y drogas con licencia, o LCADC, de la misma manera que un enfermero práctico con licencia se diferencia de un enfermero registrado en un hospital. Como son muchas siglas, esta es la versión breve:
Los gobiernos estatales otorgan ambos títulos. La diferencia principal es que los CADC necesitan supervisión y, aunque pueden hacer recomendaciones, no pueden realizar diagnósticos. Los LCADC pueden trabajar de forma independiente y diagnosticar, por lo que también pueden dirigir su propia consulta privada.
A menudo, un CADC es el profesional con quien te reúnes durante el tratamiento de rehabilitación y después de este. Puedes elegir trabajar de forma independiente con un LCADC.
Al decidir con quién trabajar, recuerda que los consejeros en adicción a las drogas se centran en la adicción, los desencadenantes, la abstinencia y los deseos de consumir. Si solo quieres ayuda con la adicción, un consejero puede ser la mejor opción.
Psicoterapia, o terapia como se conoce de forma más coloquial, es un término amplio. Los terapeutas no necesariamente se especializan en un solo ámbito, como el consumo problemático de sustancias, pero pueden ayudar con la adicción y abordar otros trastornos y problemas.
La mayoría de los terapeutas tiene un doctorado en psicología o psiquiatría y también debe contar con la certificación del estado donde ejerce. Los requisitos varían entre estados, pero deben completar una cantidad considerable de horas de práctica.
Los terapeutas suelen trabajar en consultas privadas, aunque en ocasiones también se encuentran en hospitales y centros de rehabilitación.
En cuanto al nivel de atención, los terapeutas suelen centrarse en la persona en su totalidad, no solo en el trastorno. Si consultas a un terapeuta por consumo problemático de sustancias, puede ayudarte a descubrir qué te llevó a consumir esa droga y ofrecerte un espacio para abordar los problemas y el apoyo continuo durante la recuperación.
Por eso, los terapeutas suelen considerarse una opción de ayuda a largo plazo, mientras que se recurre a un consejero según sea necesario.
La hipnosis no es una farsa. Para ejercer como hipnoterapeuta, se debe obtener una maestría, acumular un par de años de experiencia en el campo y contar con la licencia del estado correspondiente.
Los hipnoterapeutas suelen trabajar en consultas privadas. La mejor forma de encontrar uno con la acreditación adecuada es solicitar una referencia profesional.
Los hipnoterapeutas suelen utilizar dos enfoques: el tradicional y el ericksoniano. El tradicional consiste en llevar a la persona a un estado de inconsciencia y darle instrucciones directas, como “No necesitas consumir drogas”. Sin embargo, este enfoque no siempre funciona para las personas más analíticas, y por eso se desarrolló el método ericksoniano. La hipnoterapia ericksoniana utiliza el poder de la sugestión para modificar los deseos de consumir. La persona entra en un estado de inconsciencia, pero recibe sugerencias para responder a los impulsos en lugar de instrucciones. Así, cuando siente el impulso de beber o consumir drogas, comienza a pensar en sus aspectos y consecuencias negativos.
Ante todo, debes considerar si buscas una solución para el consumo de drogas o para tu salud mental. Un consejero en adicción a las drogas o un hipnoterapeuta puede ser una opción adecuada para el consumo.
Si tienes antecedentes familiares de consumo de drogas, o incluso si no los tienes, un terapeuta puede ayudarte a abordar otros problemas de salud mental que quizá estén en la raíz de la situación. Además, si buscas a alguien en quien confiar y con quien construir una relación a largo plazo, un terapeuta puede ser la mejor opción.
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