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El mayor desafío para las personas con adicción al alcohol es encontrar la ayuda adecuada que les permita mantener la sobriedad. Muchas personas pasan por tratamientos en distintos centros de rehabilitación y, aun así, más adelante vuelven a consumir alcohol e incluso a beber varias botellas después de la rehabilitación por consumo de alcohol.
Muchas personas que deciden dejar de beber atraviesan momentos difíciles después del tratamiento. Algunas aprovechan ese tiempo para reflexionar y conocerse mejor, mientras que otras y sus familias se desalientan por el ciclo entre sobriedad y consumo. A pesar de las dificultades, es mejor ver estas etapas del tratamiento de la adicción como oportunidades para crecer. Es fundamental mantener la esperanza y elegir el mejor camino para aumentar las posibilidades de superar cada batalla y, finalmente, ganar la guerra.
Para ganar esta batalla y mantenerte sobrio/a después de la rehabilitación, es importante recordar que el trabajo en equipo es esencial. Según la guía escrita por McGrady y Epstein, superar el alcoholismo requiere que la persona en tratamiento y quien la acompaña asuman responsabilidades, ya sea su pareja, un familiar o una persona de confianza.
Si estás en tratamiento, es importante que hagas lo siguiente:
Observa tus hábitos de consumo: ¿qué desencadena tus ganas de beber, por ejemplo, comer en restaurantes, guardar alcohol en casa o ver anuncios de bebidas alcohólicas en televisión o redes sociales?
Cambia los hábitos y los elementos de tu entorno que puedan desencadenar el consumo de alcohol.
Aprende a realizar otras actividades positivas para ocupar tu tiempo.
Si eres la pareja, puedes ayudar de las siguientes maneras:
Acompaña a la persona a las sesiones de terapia, ya que el tratamiento involucra a ambos.
Realiza las tareas que les haya indicado el terapeuta.
Recuerda que la adicción es un patrón que se forma durante mucho tiempo. Es importante que tengas paciencia.
Confía en que tú y tu pareja pueden superar un problema de alcoholismo.
Habla con honestidad con el terapeuta sobre otros problemas que puedan existir en su relación.
Una parte esencial para superar el alcoholismo incluso después de la rehabilitación es, por supuesto, la responsabilidad de la persona en tratamiento o que acaba de alcanzar la sobriedad. Es indispensable practicar el automonitoreo. Como la lucha comienza en la mente, es importante conocer lo que ocurre dentro de ti y en tu entorno.
Para hacerlo, anota estas cosas en cuanto las notes. Es fundamental no posponer el registro de lo que sucede, porque nuestra memoria no siempre recuerda los hechos con precisión.
Al registrar los factores que desencadenan el consumo y tus impulsos de beber, tu familia y tu terapeuta podrán comprender mejor lo que ocurre en tus actividades cotidianas. Así será posible identificar patrones en tu vida que te ayuden a mantener la sobriedad y abordar las cadenas de conducta que llevan a beber.
Observarte te ayuda a reconocer las causas de los impulsos o las ganas de beber. El automonitoreo es una herramienta poderosa cuando se practica con constancia todos los días.
Según los especialistas, otro beneficio del monitoreo es que ayuda a evaluar tus relaciones familiares y qué tan satisfecho/a estás con ellas. Nuestras relaciones con la familia y los seres queridos no son siempre buenas ni siempre malas. El automonitoreo nos ayuda a reconocer cómo avanzamos con ellos en la vida cotidiana. Ten presente que tu familia y tus seres queridos son una fuente esencial de apoyo para una recuperación plena.
En el automonitoreo, la información esencial que debes registrar es la siguiente:
La fecha o las fechas de cada día de monitoreo
Tus impulsos de beber
Qué bebidas consumiste y cuáles desencadenaron el deseo de beber más
A qué hora del día aparecieron los impulsos
Qué tan intensos fueron los impulsos, en una escala del 1 al 5, donde 1 es el más débil y 5 el más fuerte
La cantidad de bebidas que deseabas consumir
Tu satisfacción con la relación durante ese día.
A medida que pasan los días, tu familia y tu terapeuta podrán ayudarte y apoyarte con mayor eficacia. Es fundamental que mantengas tus tarjetas en un lugar visible de la casa, como la mesa de noche o cerca de la puerta de tu habitación. También puedes crear un tablero.
También es fundamental rodearte de personas sobrias que apoyen tu recuperación. Evita contactar a amistades o ir a lugares que puedan despertar recuerdos de episodios de consumo excesivo de alcohol. Mantén una actitud positiva y practica la gratitud. Crea nuevos hábitos saludables, como leer, cuidar el jardín, andar en bicicleta o hacer ejercicio, entre otros.
Los hábitos de consumo excesivo de alcohol representan un gran desafío para quien está atravesando un cambio. Sin embargo, el apoyo de las personas que la rodean puede ayudar a aliviar la carga. ¡Tu ayuda es indispensable! La buena noticia es que los pequeños gestos de amabilidad pueden tener un gran impacto. Decir cosas agradables y hacer cumplidos puede ser muy eficaz. Las palabras de aliento ayudan mucho. Por ejemplo, frases como «Te ves bien», «Te quiero» o «Gracias», además de otras expresiones de ánimo y aprecio, pueden levantarle el ánimo a alguien que enfrenta un día difícil.
También es importante hablar de los buenos recuerdos que tienen como familia o de un buen recuerdo de su vida en pareja. Haz una lista de las cosas que podrían levantarle el ánimo, como reconocer sus esfuerzos.
También debes hacer visibles tus gestos de bondad y aprecio para ayudar a que la persona siga avanzando. Puedes darle o dejarle notas en las que expreses tu aprecio, llamarla para saludarla o decirle que la quieres, o llevarle algo que le guste. También es muy importante conocer su lenguaje del amor. Algunas personas se sienten amadas cuando reciben reconocimiento. Otras lo sienten cuando reciben regalos, cuando alguien pasa tiempo de calidad con ellas o cuando reciben contacto físico, besos o abrazos.
El camino de la recuperación es difícil y puede haber momentos en los que una persona tropiece o tenga un desliz.
En esta situación, puedes verlo como un error o un desliz del que aprender, o quizá como una recaída que parece insuperable. No hay que magnificar una recaída en ninguna situación. En cambio, mantente firme, sigue adelante y tómala como otra lección que puedes aprender y un obstáculo que puedes superar. Es importante que recuerdes lo siguiente:
No entres en pánico. Una bebida no te define.
Reflexiona sobre lo que está ocurriendo. Evalúa activamente hacia dónde se dirige la situación, ya sea una cena, una fiesta u otro evento.
Reconoce los sentimientos de autocondena que pueden aparecer después de romper el compromiso. Ideas autodestructivas como «Fracasé» o «Nunca podré superarlo», entre otras, pueden generar desesperanza y culpa. Es importante cuestionar de inmediato estos pensamientos y sentimientos.
Renueva tu compromiso. Piensa en las razones por las que querías dejar de beber, como tu familia, el respeto o el honor, y en los beneficios a largo plazo de una vida sobria.
Decide seguir adelante para convertirte en una mejor versión de ti.
Responde a los errores de manera objetiva y sensata.
Pide ayuda.
Patrick Bailey es un escritor profesional que se especializa principalmente en salud mental, adicción y vida en recuperación. Procura mantenerse al día con las noticias más recientes sobre la adicción y la salud mental, y disfruta escribir sobre estos temas para ayudar a romper el estigma asociado con ellos.
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