I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.
Una parte esencial de la recuperación del consumo problemático de alcohol consiste en cuidar tu salud mental y abordar los factores que desencadenaron tu adicción. La mejor manera de hacerlo es acudir a un terapeuta que pueda orientarte durante el proceso de recuperación. Encontrar al profesional adecuado es sumamente importante, sobre todo al iniciar tu recuperación, cuando necesitas a alguien con experiencia en tu situación.
No todos los terapeutas tienen experiencia en adicciones y consumo problemático de alcohol. Aunque reciben formación en muchas de las mismas áreas, lo ideal es encontrar a alguien especializado en adicción al alcohol. Cuanto más específicas sean sus credenciales, mayor será su experiencia ayudando a personas en situaciones como la tuya.
La adicción es una enfermedad real que altera por completo el funcionamiento del cerebro. Por eso, es posible que un terapeuta general no pueda brindarte la ayuda que necesitas.
Además de elegir a un terapeuta que trabaje específicamente con el consumo problemático de alcohol, existen otras opciones terapéuticas. Hay consejeros en adicciones, grupos de apoyo y grupos de terapia que ofrecen distintos recursos según tus objetivos. En muchos casos, las personas eligen una de estas opciones como complemento de la terapia individual.
Antes de dedicarte de lleno a buscar un terapeuta especializado en adicciones, necesitas comprender cuál es tu objetivo para la terapia. Ten presente que, una vez que comiences las sesiones, un terapeuta puede ayudarte a definirlo. Parte de su trabajo consiste en ayudarte a crear objetivos realistas que respondan a tus necesidades de salud mental.
Aun así, tener una idea general de lo que quieres lograr te ayudará a elegir al terapeuta que mejor se adapte a esos objetivos. Los terapeutas también pueden especializarse en otras áreas, como la trayectoria profesional, los antecedentes familiares o el trauma.
También hay otros tipos de terapia que quizá quieras probar durante tu recuperación de la adicción. Algunos ejemplos son la terapia racional emotiva conductual, la terapia cognitivo-conductual y el manejo de contingencias.
Cuando investigues a terapeutas de tu zona, lee las opiniones para saber qué han dicho otros pacientes. Aunque las opiniones son personales, conocer la experiencia de otras personas con ese terapeuta puede ser útil.
Es aún mejor si puedes obtener referencias de personas que conoces y en quienes confías. Si participas en alguna organización dedicada a las adicciones o en un grupo de apoyo, allí puedes encontrar recomendaciones de personas que también han recibido terapia.
Las organizaciones en las que participas también pueden recomendar determinados tipos de terapeutas. Los centros locales de sobriedad o de salud mental pueden tener una base de datos de terapeutas, y la mayoría de los grupos de apoyo comparte esta información con sus integrantes.
Aunque lo más importante en la terapia es encontrar al profesional adecuado para acompañarte durante la recuperación, también hay que considerar aspectos prácticos. La terapia cuesta dinero y puede resultar muy cara si no tienes ningún tipo de cobertura.
La buena noticia es que muchos planes de seguro ofrecen algún grado de cobertura para las sesiones de terapia. Revisa tu plan para saber qué servicios de salud mental cubre y hasta qué punto. Algunos planes solo cubren cierta cantidad de sesiones o un monto mensual o anual específico para terapia.
También tendrás que comparar al terapeuta que estás considerando con las condiciones de tu plan para saber si está dentro de la cobertura y si acepta tu seguro.
Según la comunidad a la que pertenezcas, quizá ya tengas acceso a recursos de terapia. Un buen ejemplo son los estudiantes universitarios, que suelen contar con un centro de orientación en su institución. Las universidades no siempre ofrecen atención específica para las adicciones, pero vale la pena averiguarlo.
Algunos lugares de trabajo también ofrecen servicios de bienestar y orientación o un programa de asistencia para empleados. Si perteneces a una iglesia, sinagoga u otro centro de culto, estos lugares también pueden ofrecer opciones de tratamiento basadas en la fe.
Cuando conozcas a un posible terapeuta, conviene llevar preguntas preparadas para entender mejor lo que ofrece. A veces puedes hablar por teléfono antes de programar una consulta formal; en otros casos, quizá debas reservar una primera sesión para saber si es la persona adecuada para ti.
Es un buen momento para hacer las preguntas que no pudiste aclarar al investigar al terapeuta en internet. Por ejemplo, puedes preguntar cuáles son sus especialidades, qué opciones de tratamiento prefiere y cuántos años lleva ejerciendo.
También conviene hacer preguntas personales, como si puede recetar medicamentos en caso de que los necesites y si ha atendido situaciones similares a la tuya.
Al final, por mucho que investigues, tendrás que confiar en tu intuición al elegir a un terapeuta. Puede parecer perfecto en sus credenciales, pero quizá no sea la persona adecuada para tu personalidad o tu situación.
Evalúa siempre cómo te sientes durante la primera sesión. ¿Te hace sentir que estás en un espacio seguro y confidencial? ¿Te permite hablar con libertad y terminar tus ideas sin interrumpirte? ¿Consideras que muestra empatía y atención durante la consulta?
Estas son solo algunas preguntas que puedes hacerte para evaluar cómo te sentiste durante la sesión. Ten presente que un poco de nerviosismo es normal, pero el terapeuta debería empezar a ayudarte a sentirte en confianza.
Encontrar al terapeuta adecuado para el consumo problemático de alcohol puede ser difícil, especialmente si en tu comunidad hay pocos profesionales especializados en esta área. Estos consejos pueden ayudarte a evaluar tus opciones y elegir a alguien que te acerque a tus objetivos.
No dudes en pedir ayuda a organizaciones y comunidades dedicadas al consumo problemático de alcohol, ya que hay muchos recursos gratuitos disponibles. Pedir referencias a otras personas que también están en recuperación del alcohol es un excelente punto de partida.
I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.