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Las bebidas energéticas son bebidas populares diseñadas para aumentar la energía, el estado de alerta y la concentración. Aunque parecen ofrecer beneficios a corto plazo, están relacionadas con varios riesgos para la salud. Esto se debe a sus altos niveles de cafeína y azúcar. La adicción y la dependencia de las bebidas energéticas son dos de esos riesgos.
Este artículo explora las señales de la adicción a las bebidas energéticas, sus efectos negativos, sus ingredientes y los beneficios de mantenerse sobrio/a.
La adicción describe el impulso persistente de consumir algo o realizar una actividad pese a sus efectos negativos.
Las adicciones relacionadas con alimentos, como la adicción a las bebidas energéticas, comparten muchos patrones de conducta con las adicciones a las drogas.
Las bebidas energéticas contienen varios ingredientes adictivos, como la cafeína y el azúcar. Debido a estos ingredientes, pueden ser adictivas.
Por lo tanto, la adicción a las bebidas energéticas describe su consumo excesivo sin poder controlarlo ni detenerlo.
Estas son algunas señales de adicción a las bebidas energéticas:
● Al despertar por la mañana, sientes el impulso de tomar una bebida energética.
● Tomas varias bebidas energéticas a lo largo del día.
● Te irritas y resulta desagradable estar cerca de ti si no tomas una bebida energética.
● A veces llegas tarde al trabajo porque necesitas detenerte en una tienda para comprar una bebida energética.
● Tomas bebidas energéticas con la mayoría de tus comidas o con todas ellas.
● Sustituyes una noche de sueño adecuado de al menos 7 a 8 horas por bebidas energéticas.
● Si pasas un día sin tomar bebidas energéticas, te duele la cabeza.
● Tus amistades y familiares siempre te recuerdan cuántas bebidas energéticas tomas durante el día.
● Sin bebidas energéticas, no puedes concentrarte ni ser productivo/a en el trabajo.
● Casi nunca tomas agua. En su lugar, consumes bebidas energéticas y refrescos.
● Debido a tu alta tolerancia a la cafeína, sigues sintiendo cansancio después de tomar una bebida energética.
Si te identificas con varias de estas señales, es probable que tengas una adicción a las bebidas energéticas. Puede haber adicciones con consecuencias más graves, pero es importante reconocer la tuya y saber cuándo reducir el consumo.
Las personas con trastornos cardíacos preexistentes pueden sufrir un paro cardíaco después de beber varias latas de bebidas energéticas.
Las contracciones cardíacas inducidas por las bebidas energéticas son fuertes y peligrosas para las personas con una afección del corazón. Entre 2009 y 2011, se realizaron 4,854 llamadas a centros de control toxicológico debido al consumo de bebidas energéticas, y los jóvenes representaron el 51% de los casos.
Si tienes dos variantes genéticas distintas en los receptores de adenosina, podrías experimentar ansiedad después de consumir bebidas energéticas con cafeína. De hecho, las dosis más altas pueden desencadenar un ataque de pánico.
Las migrañas y los dolores de cabeza son síntomas frecuentes de abstinencia causados por el consumo de cafeína.

Los productos con cafeína aumentan la presión arterial. Esto es peligroso si ya tienes presión arterial alta, pues aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y de problemas relacionados con la hipertensión.
Muchas personas toman bebidas energéticas para mantenerse despiertas y conservar la energía. Sin embargo, cuando estos productos se consumen en exceso, resulta más difícil dormir.
Como resultado, las personas sufren privación del sueño, lo cual es peligroso, especialmente para quienes conducen.
Las bebidas energéticas contienen mucho azúcar. Esto puede agotar las células del páncreas que producen insulina.
Algunas personas se sienten incómodas y agitadas después de tomar muchas bebidas energéticas. Esto afecta el rendimiento y causa tensión emocional, que se manifiesta como nerviosismo. En algunos casos, puede causar ataques de pánico.
Los principales ingredientes de las bebidas energéticas incluyen:
La cafeína, la sustancia más común del planeta, se ha utilizado como estimulante durante milenios.
La mayoría de las bebidas energéticas contienen entre 70 mg y 200 mg de cafeína por lata. La cafeína aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, estimula el sistema nervioso y deshidrata el cuerpo.
La taurina, un tipo de aminoácido, es producida naturalmente por el cuerpo humano.
Las bebidas energéticas contienen la forma sintética. La taurina ayuda a regular los niveles de energía, las contracciones musculares y los latidos del corazón.
La vitamina B ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía. Es una vitamina presente de forma natural en los alimentos y un ingrediente popular de las bebidas energéticas.
Las bebidas energéticas contienen mucho azúcar.
Una lata puede contener hasta 63 gramos de azúcar (el equivalente a dos barras de Snickers). El consumo excesivo de azúcar se ha relacionado con la diabetes, la obesidad y los aumentos repentinos de insulina.
Estos son los beneficios de dejar las bebidas energéticas:
● Pérdida de peso
● Niveles estables de azúcar en la sangre
● Menor riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares
● Mejor sueño
● Mejor estado de ánimo
Si tú o un ser querido experimentan más efectos negativos que positivos por las bebidas energéticas, es momento de pedir ayuda.
El plan de tratamiento adecuado, un sistema de apoyoy una aplicación de sobriedad como I Am Sober pueden orientarte hacia el camino adecuado.
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