I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.
Si eres madre o padre, sabes que la crianza requiere mucha energía. Debes mantenerte alerta y pendiente en todo momento para asegurarte de que tus hijos estén seguros y bien. ¡No es una tarea para quien no esté dispuesto a comprometerse plenamente! No existe eso de «cuidar a los hijos en estado de ebriedad». Los niños lo notan de inmediato y pueden reaccionar en consecuencia. Cuando estás bajo los efectos del alcohol o las drogas, no puedes brindarles el cuidado que necesitan. A menudo terminan sintiéndose desatendidos cuando tú solo querías relajarte.
Estas son 10 maneras en que las drogas y el alcohol pueden afectar la crianza:
1. Tienes mayor propensión a una conducta agresiva
Si bebes en exceso, puede aumentar la probabilidad de que actúes con agresividad o violencia hacia quienes te rodean, incluidos tus hijos. Podrías empezar a golpearlos o gritarles sin motivo, acciones que no solo los asustan, sino que también pueden causarles daño a largo plazo. Tal vez no sientas que haces algo malo, pero ellos sufrirán de cualquier manera.
2. Tus hijos tendrán mayor propensión a la violencia
Si pierdes el control de tu propia conducta, también puedes transmitir ese comportamiento a tus hijos, aunque sea de manera inconsciente. Cuanto más agresivo/a y violento/a seas, mayor será la probabilidad de que ellos actúen de la misma forma. Podrían empezar a portarse mal en la escuela y tener dificultades para hacer amistades. Esto puede generar más problemas en el futuro.
3. Podrías empezar a descuidar las necesidades básicas de tus hijos
Si bebes o consumes drogas en exceso, es posible que ni siquiera notes que estás descuidando a tus hijos. Podrían pasar hambre o enfermarse por comer alimentos en mal estado o beber agua contaminada, y quizá no lo adviertas debido a las sustancias en tu organismo. Tus hijos merecen mucho más que eso.
4. No ves los problemas hasta que es demasiado tarde
Las drogas y el alcohol pueden hacer que pierdas mucha conciencia de lo que ocurre a tu alrededor. Tal vez no notes que tu hijo enfrenta depresión o acoso hasta que sea demasiado tarde. El problema podría agravarse y convertirse en algo trágico porque no pudiste reconocer las señales de alerta.

5. Tus hijos podrían probar las drogas o el alcohol
Si tus hijos perciben que te diviertes con las drogas y el alcohol, podrían querer probarlos también. La presión de grupo puede influir mucho y llevar a niños y adolescentes a consumir drogas o beber alcohol. A menudo les resulta difícil resistirse y es probable que prueben sustancias solo para sentir que pertenecen a algún grupo, incluso si tú estás allí esperándolos.
6. Podrías perder el control sobre tus hijos
Las drogas y el alcohol pueden afectar tu capacidad para orientar el rumbo de la vida de tus hijos. Tal vez se relacionen con personas que no apruebas, y te resultará más difícil intervenir si tú también estás bajo los efectos de alguna sustancia. Podrías poner en riesgo su seguridad sin siquiera darte cuenta.
7. Tendrás menos energía física
Si bebes o consumes drogas en exceso, tendrás menos energía física de la habitual para dedicarla a la crianza. Tus hijos necesitarán orientación y apoyo en tareas prácticas como tender la cama, hacer la tarea y mantener limpia su habitación. Si no puedes ayudarlos, esa responsabilidad recaerá sobre ellos y puede ser demasiado para que un niño o adolescente la asuma sin apoyo.

8. Podrías perderte momentos importantes en la vida de tus hijos
Centrarte en las drogas o el alcohol puede convertirse en una actividad absorbente que consuma toda tu energía, tiempo y dinero. Podrías empezar a faltar a momentos importantes, como reuniones escolares para madres y padres, reuniones con docentes, presentaciones, encuentros deportivos o ceremonias de premiación. Aún puedes asistir si te esfuerzas mucho y si no ocurren con demasiada frecuencia, pero cuando tus hijos necesitan mucho de ti, un problema con las drogas o el alcohol puede impedir que estés presente cuando más te necesitan.
9. Podrías dejar de cuidar la higiene de tus hijos
Si estás bajo los efectos de alguna sustancia, quizá no tengas la energía mental necesaria para recordar el cuidado de la higiene de tus hijos. Puede ser muy incómodo para ellos si empiezan a oler mal o a verse sucios porque tienes otras cosas en mente. Ni siquiera necesitas estar en estado de ebriedad o bajo los efectos de una droga para descuidar su higiene; también puede ocurrir si tienes demasiadas responsabilidades y olvidas que este cuidado es importante.
10. Tus hijos podrían tener un mayor riesgo de vivir con una enfermedad mental
El consumo problemático de sustancias por parte de madres y padres aumenta el riesgo de que sus hijos presenten problemas de salud mental más adelante, como ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT), debido a los riesgos asociados. Las madres y los padres sobrios pueden brindar mejor apoyo emocional a sus hijos durante momentos difíciles, lo que puede ayudar a aliviar los síntomas de enfermedades mentales graves.

Lo más importante que deben recordar las madres y los padres con consumo problemático de drogas o alcohol es que sus hijos necesitan estabilidad y amor constante. Quienes enfrentan problemas de adicción deben hacer todo lo posible por buscar tratamiento antes de que la vida familiar se vuelva inmanejable. También deben procurar seguir participando en la vida de sus hijos, asistir a eventos escolares y mantener el contacto con el otro progenitor. Los niños necesitan madres y padres que puedan manejar su adicción, no que permitan que la adicción los controle.
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