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«¡Un minuto más!»
Quizá escuches esta frase cuando le pides a tu hijo o hija que deje de jugar. Se estima que la mitad de la población de Estados Unidos juega videojuegos. No es una actividad exclusiva de adolescentes: la mayoría de quienes juegan en el país tiene más de 18 años. La pregunta es cuándo el juego deja de ser entretenimiento y empieza a desplazar otras actividades importantes.
Jugar durante muchas horas puede afectar la salud. Cuando los videojuegos interfieren con la vida personal, familiar, académica, laboral o social, pueden convertirse en un problema y tener consecuencias negativas. En algunos casos se desarrolla un trastorno de salud mental conocido como trastorno por videojuegos.
Videojuegos para una sola persona: Están diseñados para que una persona complete una misión o supere niveles. El consumo problemático puede verse impulsado por la necesidad de terminar el nivel, romper o establecer récords y superar una puntuación máxima.
Videojuegos multijugador en línea: están diseñados para jugar con otras personas por internet. Como no siempre tienen un final claro y pueden fomentar la competencia y la presión por ganar, a algunas personas les resulta difícil dejar de jugar. También permiten crear personajes, relaciones y comunidades, que a veces se convierten en el espacio donde una persona se siente más cómoda.
Cuando el juego se vuelve adictivo, dejarlo puede ser difícil. La persona no consigue parar aunque conozca las consecuencias perjudiciales. En ese punto, puede afectar de distintas maneras la salud mental, emocional y física.

Pensar constantemente en jugar
Perder el interés por otras actividades
Perder la concentración en el trabajo o los estudios
No poder controlar el tiempo de juego
Tener problemas psicosociales
Experimentar cambios de ánimo negativos
Sentir ansiedad
Algunas investigaciones estudian si el contenido violento puede asociarse con un aumento temporal de pensamientos o conductas agresivas; esto no significa que los videojuegos causen violencia por sí solos.
Lesiones por esfuerzo repetitivo
Problemas de concentración y atención
Problemas del desarrollo
Orientación familiar: si un ser querido tiene una adicción a los videojuegos, puedes apoyarlo con ánimo y participando en los aspectos de la terapia que recomiende el profesional.
I Am Sober es una aplicación gratuita que te ayuda a recuperar el control de tu vida.